
Jamás había sentido que estubiera en el Edén como aquel día, aquel hermoso día, en el que a brisa de verano golpeaba suavemente mi rostro somnoliento, los pájaros parecían cantar y aletear con más fuerza y claridad, los árboles parecían alegres, contentos...Yo lo estaba. Por una vez en mucho tiempo podía decir: Soy Feliz. Había sido todo tan mágico, tan irreal, tan fascinante...tan bonito. Mis ojos comenzaban a derramar por sus cuencas lagrimones de felicidad mientras volvía a retomar la historia de nuevo. Anoche, sí, anoche, su bello rostro, se acerco al mio, inclinandose a mi oido me dijo: Te amo. Sus labios, deseosos, se acercaron a los mios, y...a un compás tan bonito e inimaginado, Me besó. Le acaricie la cara, tan bonita su cara, ella era todo lo que siempre había soñado,... la besé profundamente, la nostalgia desapareció, mi corazón latia, tal latido era tan intenso y bonito, que penetraba hasta lo más profundo de su cuerpo, haciendo que amos latidos se unieran al compás de uno.
"La vida suspiro de felicidad"


