
¡Y se acabó! Con tu suspiro, con mi aliento, con nuestra sudor de cada día. El amor se fue,sí, nuestros corazones se agrietaron como aquel árbol que plantamos en el jardín cuando aquella noche,de luna llena, te dije:"Plantaremos una rosa, un árbol y un tulipán en el jardín así,siempre que miré allí recordaré que eres tan hermosa con aquella roja rosa, tan elegante y bonita como aquel tulipán y aquel árbol simbolizará nuestra unión y se mantendrá en la tierra hasta el final de los días. Unidos para siempre." Y parece que no, que el árbol se seco de tanto echar agua. Respiré. El aire rozaba mis pulmones, asperos, secos, sin amor. Ande hasta el jardín, donde plantamos nuestros sueños, nuestras esperanzas... Te miré, estabas a lo lejos, sentada en el asiento que casi nos cuesta la vida montar, bonita tarde aquella, risas, besos, caricias, locura, ni me acordé de lo que era la amargura, el dolor, el sufrimiento... El recuerdo se desvaneció como aquella bonita estrella fugaz que vimos la primera vez que te besé. No me senté, simplemente admiré tu belleza, el porque no me querías, el porque nuestra historia acababa así, el porque de....ti. Corrí rápidamente, mi corazón palpitaba más y más rápido, besame te dije agarrándote los mofletes rosados, tu mirada se cruzó con la mía. ¿Por qué dejarlo? Intentemoslo. Besame. ¡Amor!,viniste una vez, me clavaste tu flecha, me atravesaste el corazón así que porque no clavarla de nuevo y esta vez con más fuerza, que el dolor y el sufrimiento se vayan de nuestras vidas... Y así, mientras asentía su cabeza besandome, pasó de nuevo aquella estrella fugaz, aquella que marcó el inicio de un fin.







