
Caminaba perdido por aquella enorme ciudad. Miraba el cielo,el cual parecia tener cosquillas producidas por todos aquellos grances edificios que lo sobrepasaban. Yo, caminaba sin rumbo fijo, con la mirada agachada. Sí, te echo de menos, hecho de menos tus tonterías, tu amor, tu cariño, tus miradas, tu risa sincera,cariñosa e irresistible comparable con la de un bebe. Me miras, te ries, me susurras al oido y me dices te amo, te quiero,... Mientras tanto, te agarro de la mano, y sin apenas revolverte, busco tu oido con mis labios y mientras suertas una carcajada causada por tu peor enemigo, las cosquillas, te digo: Te amo, no me dejes nunca, porque sin tí, yo no soy nada. Me miras y me dices: Nunca, siempre caminaremos juntos, siempre seremos tu,yo y nadie más.Insistí con movimientos suaves sobre aquel hermoso rostro: Eres la estrella que miro insaciablemente todas las noches desde mi ventana, porque sin tí yo no sería nada...Y te prometo, siempre siempre, seras el amanecer con el que me levanto cada mañana y la luna con la que duermo, frente a frente, todas las noches. Y mientras que intentaba levantar la cabeza para evitar el desastre, ella desapareció, mi amor, y volvía a caminar solo por aquella gran ciudad. El humo de los coches, los sonidos aturdidores de aquellos claxons y mi cabeza intentando mantener el recuerdo que hacia unos segundos invadia mi pensamiento hasta hacerme creer que podía ser verdad me sumergieron en una situción total de aturdimiento. Me senté en el portal de un edificio y admiré la belleza aturdidora de aquella gran ciudad.
:O
ResponderEliminarDios...cómo te vienen a la cabeza las palabras?
Es precioso,triste, pero precioso...me encanta, de verdad
jajajaja muchisimas gracias! pero....una pregunta! ¿Quién eres? Un beso!
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